Dos años después de la DANA que arrasó Valencia el 29 de octubre de 2024, el sector asegurador tiene una lección escrita por el propio Consorcio de Compensación de Seguros: lo que frena la respuesta a una catástrofe no es el dinero, es la peritación. Para un gabinete pericial, la conclusión práctica es que su capacidad no depende solo de cuántos peritos tiene, sino de cuánto tiempo se le va a cada expediente fuera de la visita. Y eso se arregla con software.
Lo que pasó, según el Consorcio
En el número 23 de su revista Consorseguros Digital, de otoño de 2025, el director de operaciones del Consorcio, Celedonio Villamayor Pozo, hizo balance de lo que llamó el gran examen del sistema asegurador español. A 24 de noviembre de 2025, el Consorcio había registrado 250.663 expedientes, más del 95 % en la provincia de Valencia, y había abonado más de 4.000 millones de euros, con una estimación de coste final cercana a los 4.800 millones. Es el mayor desembolso en sus más de setenta años de historia.
Detrás de esas cifras hay más de 140.000 vehículos, más de 82.000 hogares indemnizados y unas 23.000 empresas, que son los expedientes más complejos. Y hay una frase que cualquier gabinete debería tener presente: según el Consorcio, «el cuello de botella en cualquier catástrofe natural es la valoración del daño».
Para valorar todo ese daño se movilizaron cerca de 2.300 peritos tasadores adicionales dedicados solo a la DANA. La inmensa mayoría venían de aseguradoras privadas y de gabinetes periciales, a través de un procedimiento operativo especial con UNESPA y 38 entidades aseguradoras.
Cómo llegó el sistema: digitalizando la peritación
Lo interesante del balance no es solo el tamaño, sino cómo se resolvió. Para los vehículos, cuando la pérdida total era evidente, bastaban fotografías georreferenciadas del triaje, sin inspección presencial ni videoconferencia. Se obligó a avisar al asegurado por SMS de inmediato, con el expediente asignado y el perito responsable. Se fomentó la videoperitación y se aceptaron fotos o vídeos del propio asegurado como prueba. Se admitieron declaraciones responsables para valorar contenidos retirados sin soporte documental. Y la coordinación entre peritos y entidades se apoyó en herramientas como un visor GIS.
Dicho de otra forma: el sistema llegó porque dejó de depender de que cada dato pasara por una visita, un papel y una persona que lo copiara. En noviembre de 2025 la tasa de resolución de expedientes era del 98,3 %.
Dónde pierde tiempo un gabinete en un día normal
La DANA fue excepcional. Pero los cuellos de botella que destapó existen todos los días en cualquier gabinete, solo que a menor escala y sin que nadie los mida.
El trabajo llega empujado por la compañía, en una hoja de encargo en PDF con un formato distinto para cada aseguradora y muchas veces escaneada. Alguien la lee y la teclea en el programa: compañía, póliza, asegurado, dirección, tipo de siniestro. Después busca la referencia catastral, coordina la visita con el asegurado, recibe las fotos por WhatsApp o por correo, las guarda en una carpeta de red y, al final, monta el informe en Word con el logo del gabinete, la valoración y el reportaje fotográfico. Luego viene la minuta. Y mientras tanto, cada expediente corre contra un plazo.
Hoja de encargo, s. Documento que la compañía envía en PDF para que el gabinete lo vuelva a escribir a mano en otro programa.
Ninguna de esas tareas es peritar. Todas son necesarias. Y todas se multiplican por cien cuando llega un episodio de lluvias, granizo o viento, que es justo cuando el gabinete menos tiempo tiene.
Qué tiene que hacer el software de un gabinete pericial
1. Abrir el expediente desde la hoja de encargo
Subir el PDF de la compañía, digital o escaneado, y que la inteligencia artificial lea y rellene los datos del expediente, los cruce con las compañías y los asegurados que ya existen y deje marcado lo que hay que confirmar. Es el punto donde más se teclea y donde la IA aporta más, siempre que el perito o el gestor revisen lo que propone.

2. Videoperitación con evidencia que aguante
Un enlace que el asegurado abre desde el móvil por SMS o WhatsApp, con su consentimiento registrado, y que guarda cada foto y vídeo con fecha, hora, geolocalización y una huella digital que demuestra que no se ha tocado, junto con un certificado de cadena de custodia. La DANA demostró que la peritación a distancia no es un parche: es lo que permite llegar a todos.
3. Los plazos, a la vista
Una pantalla que diga cada mañana qué expedientes están fuera de plazo, cuáles llevan días sin avanzar, cuáles no tienen perito y cuáles están listos para cerrar. En un pico de trabajo, saber qué es urgente vale más que cualquier informe de fin de mes.
4. El Catastro y los datos del riesgo, sin buscarlos
Con la dirección del riesgo, consultar la Sede Electrónica del Catastro y adjuntar la ficha catastral al expediente y al informe. Y si el Catastro tarda o no responde, que no bloquee el trabajo: siempre tiene que haber una vía manual.
5. El informe y la valoración, sin Word
El informe pericial se tiene que generar desde el expediente, con la identidad del gabinete, la valoración estructurada y el reportaje fotográfico, en PDF y en Word. La valoración, con sus baremos, la regla proporcional y las franquicias, tiene que ser un cálculo determinista y revisable. La IA puede ayudar a redactar; los números no los decide un modelo.
6. Minutas y facturas sin volver a escribir nada
Los honorarios, la minuta, la liquidación al perito y la factura deberían salir del mismo expediente, con la numeración automática y sin copiar importes de una hoja a otra.
Siniqo: lo que hemos construido para un gabinete
En Averis hemos desarrollado Siniqo, un software de gestión pericial para un gabinete de peritación de seguros de Riesgos Diversos que llevaba años con un programa de escritorio pensado para otra época. Hace lo que describe este artículo: el expediente se abre subiendo la hoja de encargo, la IA rellena los datos y deja en ámbar lo que hay que confirmar, el Catastro se consulta solo, la videoperitación genera su certificado de evidencia, el escritorio enseña cada mañana los plazos en riesgo y el informe sale con las secciones del ramo y el aspecto del gabinete.
Dos decisiones de diseño importan tanto como las funciones. La primera: los datos personales del asegurado se sustituyen antes de enviar un documento digital a la IA, y la base de datos está en la Unión Europea, cumpliendo el RGPD. La segunda: nada se aplica sin revisión; la IA propone y el profesional confirma.
La primera versión estuvo en uso en 45 días y el producto completo en producción en unos tres meses y medio. El caso está contado en detalle en nuestra web.
El descargo
Desarrollamos software a medida, así que tenemos interés en que los gabinetes lo usen. Las cifras de la DANA no son nuestras: son del Consorcio de Compensación de Seguros. Y no hace falta un desarrollo a medida para empezar: si tu gabinete trabaja bien con un programa del mercado, lo sensato es exprimirlo y conectar lo que le falte.
En resumen
La DANA dejó 250.663 expedientes y una lección: el cuello de botella fue valorar el daño, y el sistema llegó digitalizando la peritación. En un gabinete, cada hora que no se pasa copiando la hoja de encargo, buscando el Catastro o montando el informe en Word es una hora de peritaje más. Ese margen es el que decide si el próximo episodio se atiende a tiempo.





